Tecnología

Diversificación de las herramientas tecnológicas en los institutos de educación superior

La finalidad de este artículo es analizar la inclusión de las tecnologías de la información y la comunicación en la educación superior.

Creemos que se trata de un cambio de paradigma metodológico y que implica hacerse la pregunta ¿Existe algún cambio metodológico en la educación superior con la inclusión de las TIC?


La enseñanza tradicional
Las tendencias pedagógicas que caracterizaba a la escuela y como institución social , en este modelo el contenido viene dado por los conocimientos y valores acumulados por la sociedad y las ciencias, como verdades acabadas, todo lo cual aparece divorciado de las experiencias y realidades del alumno y su contexto, lo que conlleva a desarrollar un pensamiento empírico, no teórico, de tipo descriptivo, cuyo método fundamental es el discurso expositivo del profesor, con procedimientos siempre institucionalizados y formalizados.


Rol del docente
Es el centro del proceso de enseñanza y educación.


Rol del estudiante
Tiene poco margen para pensar y elaborar conocimientos. Se le exige memorización. No hay un adecuado desarrollo de pensamiento teórico.


Características de la clase

Transmisión verbal de gran volumen de información. Objetivo elaborado de forma descriptiva dirigido más a la tarea del profesor, no establece habilidades actitudinales ni procedimentales, no hay experiencias vivenciales. Los contenidos se ofrecen como segmentos fragmentados, se evalúan resultados y a un nivel reproductivo. Método fundamentalmente expositivo.

Teoría Conductista
Propone una transferencia de información del docente al estudiante quien recibe la información de manera pasiva.


Teoría Constructivista
Propone la construcción de aprendizaje en base a conocimientos o experiencias previas, bajo la conducción o guía del docente y donde el estudiante toma protagonismo como actor principal del proceso.


Aprendizaje basado en TICs

La “Sociedad del Conocimiento” o “de la Información”, se distribuye de manera prácticamente instantánea. El mundo se ha vuelto un lugar más pequeño e interconectado.

La omnipresencia de las TIC es al mismo tiempo una oportunidad y un desafío, y nos impone la tarea urgente de encontrar para ellas un sentido y uso que permita desarrollar sociedades más democráticas e inclusivas, que fortalezca la colaboración, la creatividad y la distribución más justa del conocimiento científico y que contribuya a una educación más equitativa.

La introducción de las TIC en las aulas pone en evidencia la necesidad de una nueva definición de roles, especialmente, para los alumnos y docentes. Los primeros, gracias a estas nuevas herramientas, pueden adquirir mayor autonomía y responsabilidad en el proceso de aprendizaje, lo que obliga al docente a salir de su rol clásico como única fuente de conocimiento. Esto ha generado incertidumbres, tensiones y temores. Es clave entender que las TIC no son sólo herramientas simples, sino que constituyen sobre todo nuevas conversaciones, estéticas, narrativas, vínculos relacionales, modalidades de construir identidades y perspectivas sobre el mundo, y que los estudiantes se apropien de los usos y así puedan participar activamente en la sociedad e insertarse en el mercado laboral. NUESTRO IES…

El primer foco de atención definido es el de considerar la manera en que las TIC favorecen el desarrollo de nuevas prácticas educativas, más pertinentes y eficaces, lo que incluye fortalecer el protagonismo que tienen los docentes en los cambios educativos. Este énfasis requiere no sólo asumir la complejidad de las TIC, sino comprender el tema docente desde el reconocimiento de los múltiples factores que intervienen en su desempeño.

El segundo foco priorizado es el de la evaluación de los aprendizajes. Las TIC ofrecen una batería de oportunidades innovadoras para el seguimiento de los aprendizajes de cada estudiante y del desempeño de los docentes.


Cambios en la educación superior y TIC
Con el impacto de las TIC, se plantean un cambio de rol del profesor, se trata de una visión de la enseñanza en la que el alumno es el centro o foco de atención y en la que el profesor juega, paradójicamente, un papel decisivo. Adoptar un enfoque de enseñanza centrado en el alumno significa atender cuidadosamente a aquellas actitudes, políticas y prácticas que pueden ampliar o disminuir la «distancia» de los alumnos distantes.


Todo ello requiere:
Conocimiento y dominio del potencial de las tecnologías
Interacción con la comunidad educativa y social en relación con los desafíos que conlleva la sociedad del conocimiento.
Conciencia de las necesidades formativas de la sociedad.
Capacidad de planificar el desarrollo de su carrera profesional.


Cambios en el rol del alumno
Es indudable que los alumnos en contacto con las TIC se benefician de varias maneras y avanzan en esta nueva visión del usuario de la formación. Esto requiere acciones educativas relacionadas con el uso, selección, utilización y organización de la información, pero, en cualquier caso, se requiere flexibilidad para pasar de ser un alumno presencial a serlo a distancia, y a la inversa, al mismo tiempo flexibilidad para utilizar autónomamente una variedad de materiales.


Cambios metodológicos
Muchos de los conceptos asociados con el aprendizaje en la clase tradicional, pero ausentes cuando se utilizan sistemas convencionales de educación a distancia, pueden reacomodarse en la utilización de redes para la enseñanza, dando lugar a una nueva configuración formativa que puede superar las deficiencias de los sistemas convencionales, ya sean presenciales o a distancia.


Implicaciones Institucionales
Se está dando una transición desde la convencional clase en el campus a la clase en el ciberespacio. Los profesores y alumnos actúan de distinta manera en los dos tipos de clase. Los productos de aprendizaje son diferentes también. Los cursos y programas de comunicación mediada por ordenador han aparecido tan rápidamente que, ni educativa ni socialmente, se ha desarrollado un pensamiento sobre el posible impacto de este método de distribución.

Elementos de análisis de una implicancia de la tecnología en los IES
Entendemos que las implicancias institucionales de estos procesos de cambio que supone la introducción de las TIC en la docencia del nivel superior se manifiestan en distintos aspectos:


Contexto
Ninguna innovación puede ignorar el contexto en el que se va a desarrollar. La introducción de las TIC en la docencia supone considerar aspectos que hacen referencia a las características, de los posibles usuarios: la población, el territorio –como es nuestro caso–, las condiciones sociolaborales en las que nuestros posibles alumnos se desenvuelven, pedagógico, concepciones y creencias, nuevos roles de profesor y alumno, mayor abanico de medios de aprendizaje, cambios en las estrategias didácticas.


Política institucional
Se ha de tener claro qué es lo que se pretende a medio y largo plazo. Los proyectos propulsados por profesores entusiastas.

Es imprescindible que las instituciones de enseñanza superior se involucren en experiencias de explotación de las TIC en la docencia. Es importante que el proyecto de innovación esté integrado en la estrategia institucional. Se supone que todos los miembros de la comunidad (dirección, profesorado, etc.) deben mostrar compromiso con el proyecto.
Implementación

En los IES, las actividades ligadas a las TIC y la docencia han sido realizadas habitualmente por profesores que ya poseen vastos conocimientos, RTIs ,o que han conseguido dotarse de los recursos necesarios para experimentar. Los servicios de informática han podido, en algunos casos, darles cierto soporte, pero sin la imprescindible planificación docente y configuración pedagógica.

Entre los aspectos más importantes a considerar de cara a la implantación de programas, clases mediadas por tisc, se cree en:

– Un sistema de apoyo a profesores, que integra tanto las acciones a incluir en el plan de formación y actualización del profesorado respecto al uso de las TIC en la docencia, como todo el sistema de asesoría personal que se presta a los mismos y las acciones de asistencia técnica (coordinación de las actuaciones de los distintos servicios de la institución, la información de los recursos disponibles, etc.). Estos sistemas de apoyo no sólo se centran en el papel fundamental de la formación del profesorado. Es indudable que el colectivo docente necesita, en primer lugar, un proceso de formación, y que la planificación del mismo y la propia existencia de formadores de formadores constituyen un tema clave.

– Apoyo a los alumnos. Los alumnos requieren acciones de formación (destrezas comunicativas, de selección de la información, de organización, etc.)

– Política del equipo. El equipo que va a llevar adelante el proyecto constituye una de las piezas clave. Su configuración, funciones y lugar en el organigrama de la institución dependen de la cultura e historia de la entidad. Por eso mismo, la política respecto a dicho equipo constituye uno de los elementos críticos para el éxito de los proyectos de integración de las TIC en los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Prácticas y efectos

– Modelo inicial. Se caracteriza por ofrecer apuntes y algún otro material en formato web. Generalmente no se facilitan oportunidades para la interacción o el diálogo, ni se proporcionan recursos extra.

– Modelo estándar. Trata de utilizar las ventajas proporcionadas por la tecnología para permitir un cierto grado de comunicación e interacción entre estudiantes y profesores, además de proporcionar otro tipo de recursos, como los recursos electrónicos en forma de enlaces, copias electrónicas de todos los materiales impresos del curso, diapositivas de las clases, notas de las clases presenciales, etc.

-Modelo evolucionado. Mejora el seguimiento de los alumnos, gestión electrónica, como al de sus aprendizaje (distribución en CD-ROM, clases pregrabadas en audio, animaciones, clases en vivo-sincrónicas). Este modelo es apropiado en situaciones donde es preferible la distribución de actividades en formato electrónico, las clases pueden ser pregrabadas, el profesor dispone de suficiente tiempo para asegurar la difusión del sitio web, se pretende la interacción y la retroalimentación.

– Modelo radical. Ignora el concepto de clases, los estudiantes utilizan una vasta cantidad de recursos web existentes, y el profesor actúa como guía, asesor, facilitador, o cuando es requerido. Las características diferenciales de este modelo serían, por ejemplo, el envío de un vídeo a todos los estudiantes al comienzo del semestre, explicando la forma en la que el curso funciona. Tras una mínima instrucción tradicional, los estudiantes usan los materiales y localizan otros recursos disponibles en la web, el uso intensivo de las listas de discusión, la sustitución de clases por presentaciones electrónicas en línea preparadas por los mismos estudiantes, la organización de los estudiantes en grupos; etc. Las situaciones en las que la aplicación de este modelo resulta aconsejable serían cuando se considere beneficioso el trabajo en grupo, para estudiantes que estén familiarizados con el uso de la web, las herramientas de comunicación y los sistemas de búsqueda de información, que dispongan de habilidades de investigación y que sean capaces de trabajar de forma autónoma, sin la presencia continuada del profesor.

La aparición de nuevos vocablos –de hecho en los últimos tiempos hemos oído hablar de enseñanza virtual, campus virtual, nodos, meets, e-learning, etc.
Todos estos avances provocan serios interrogantes: ¿Cuál es el nuevo papel que desempeñan los docentes? ¿Y los alumnos?

La adquisición de tecnologías no puede ser un asunto de actualidad o “moda”, o solamente de renovación por obsolescencia, las inversiones en tecnología deben ir de la mano con las necesidades reales y la proyección esperada; es claro que los IES debemos evaluar la situación real de una organización frente al uso y apropiación tecnológica, es un punto de partida importante a la hora de pensar en nueva inversión que involucre dispositivos actualizados, si bien, existe la convicción de renovar la infraestructura y estar a la vanguardia, la idea de construir un modelo que permita identificar la situación digital en los IES, busca recabar en la comunidad académica (estudiantes, docentes y administrativos), para determinar qué tanto una persona conoce, usa y aprovecha las tecnologías y de esta manera también es posible conocer el estado de la institución en este campo.

Asimismo se han presentado diferentes problemáticas, especialmente causadas por la diferencia de posibilidades que puede tener una persona que dispone de las TIC y otra que está excluida de ellas.

Es claro que el término inclusión digital no solo se reduce a ser interpretado como el acceso a recursos computacionales y medios de comunicación, sino a la cualificación de las personas para lograr un uso efectivo de los recursos tecnológicos.

Cuando se utiliza el término inclusión digital, también surgen expresiones relacionadas y que en muchas ocasiones son tomadas como sinónimos, tal vez el término que más se utiliza con esta característica es el de “brecha digital”, haciendo alusión a la exclusión tecnológica de un sector de la población, dado en gran medida por el desconocimiento que la gente tiene sobre las tecnologías; como “la distancia tecnológica entre individuos, familias, empresas, grupos de interés, países y áreas geográficas en sus oportunidades en el acceso a la información y a las tecnologías de la comunicación y en el uso de Internet su acceso, pasando por el uso, y llegando a un nivel de apropiación tecnológica, este último aspecto demarca el valor agregado o el beneficio que puede obtener una persona, a partir del uso consciente de las TIC.

Pero también tenemos a los “nativos digitales” y que están a la vanguardia con los avances tecnológicos, pero sin lograr un aprovechamiento significativo y por otra parte los docentes y administrativos, catalogados como “migrantes digitales” que requieren de un proceso de formación y adaptación al uso de las tecnologías. Los IES debemos tener actitudes favorables a las TIC y que las instituciones se comprometan con el proceso de alfabetización digital en su comunidad académica.

Las tecnologías deben estar implícitas en el aula de clase y que la formación o capacitación del docente es fundamental en pro del aprovechamiento de dichos recursos, Para lograr la articulación entre el uso de las tecnologías y las temáticas disciplinares. En gran medida la inclusión tecnológica en el aula de clase, debe contar con un plan estratégico de alfabetización digital.

Desde esta perspectiva, las TIC pueden considerarse como una relación social que facilita el proceso de información y comunicación en aras de construir y extender el conocimiento que satisfaga las necesidades de los integrantes de una determinada organización social.

Hablar de educación y TIC es más que hablar de equipos, computadoras, dispositivos y programas: es la oportunidad de reflexionar acerca de cómo estamos pensando en la educación y de qué manera los jóvenes y docentes aprenden y enseñan.

Estas tecnologías tienen el potencial de transformar el proceso de enseñanza/aprendizaje de manera innovadora, asimismo, apoyan el trabajo colaborativo y el desarrollo de proyectos de investigación, lo que deriva en aprendizajes más reflexivos y participativos.

Es innegable que el uso de las TIC puede traer ciertas ventajas, como mayor y mejor aprovechamiento del tiempo, facilidad para realizar trabajo en equipo, más motivación e interés para desarrollar las tareas; pero también puede significar algunas desventajas, como el hecho de que los profesores no estén lo suficientemente capacitados ni familiarizados con ellas, o bien, que los alumnos no tomen tan en serio las actividades académicas, dada la facilidad con la que obtienen la información.

Aun así, las ventajas prevalecen sobre las posibles desventajas. Resaltan algunos de los beneficios de incorporar la tecnología a la educación superior:
La facilidad para acceder a la información y la variedad de información disponible.
Los elevados parámetros de fiabilidad y la rapidez del procesamiento de la información y de los datos.
La variedad de canales de comunicación que ofrecen.
La eliminación de barreras espaciotemporales.
Las posibilidades de retroalimentación y de gran interactividad que ofertan.
El desarrollo de espacios flexibles para el aprendizaje.
La potenciación de la autonomía personal y el desarrollo del trabajo colaborativo.
La optimización de la organización y el desarrollo de actividades docentes e investigativas.
Agilizan las actividades administrativas y de gestión, además de permitir su deslocalización del contexto inmediato.

Se implementan:
Infraestructura de red, y licencias de software.
Notebooks y Tablet para Docentes y Alumnos
Kits de robótica
Impresoras 3D
Proyectores y pizarras interactivas.
Nodos institucionales
Para finalizar y desde una mirada reflexiva y de desafíos para el docente ¿Las nuevas tecnologías nos están permitiendo configurar una enseñanza potente? Seguramente debemos pensar en que se está haciendo: más potente por su planificación de la enseñanza; de las disciplinas y de una reorganización del tiempo y el espacio. Más colaborativa: los docentes y las tecnologías: el trabajo con el otro. Como una Creación: En la construcción del conocimiento en el campo de la práctica: sistematizar, registrar y documentar los procesos.
Bibliografía:
-García Sánchez, María, Reyes Añorve J. Alarcón (2018) Las Tic en la educación superior, innovaciones y retos, Revista iberoamericana de las Ciencias Sociales y Humanísticas.
-Melo-Solarte, D., Díaz,P,.Y otros,(2018) Situación Digital para Instituciones de Educación Superior: Modelo y Herramienta, de Información Tecnológica. En http://dx.doi.org/10.4067/S0718-07642018000600163

Gómez Collado,M; Contreras Orozco, L y otros;(2016) El impacto de las tecnologías de la información y la comunicación en estudiantes de ciencias sociales: un estudio comparativo de dos universidades públicas Innovación educativa (México, DF)versión impresa ISSN 1665-2673

  • Vera Effron, D. (2016)Las Tics en la educación superior
    http://distancia.econ.uba.ar/archivos/_1174/El%20trabajo%20cooperativo.pdf. EL TRABAJO COOPERATIVO, UNA CLAVE EDUCATIVA. Documento de trabajo
  • Molina Ramírez, A (2013) LAS TIC EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR COMO VÍA DE FORMACIÓN Y DESARROLLO COMPETENCIAL EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO RaiDoCrea. Universidad de Granada
  • Díaz Durán, Svetlichich, M. Nuevas Herramientas Tecnológicas en la Educación Superior, pp. 93 – 149 PROYECCIONES – Nº 11 – Año XI – 2016 93 (*),Trabajo Interamericano presentado en la XXXI Conferencia Interamericana de Contabilidad, Punta Cana. República Dominicana, 2015
Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
X