Docentes

¿El año está perdido?

Una reflexión frente al cuestionamiento

En reiteradas oportunidades  escuchamos frases tales como: “El año está perdido” o “Los niños tienen que repetir”. Tanto docentes y familias coincidimos que es un tiempo difícil, ya que las los niños y adultos  han pasado por todos los estados anímicos. Sin embargo pareciera que el esfuerzo de los docentes no llena las expectativas de las familias, o por lo menos, el de un sector de la sociedad. 

Esta  situación es totalmente extraordinaria,  como docentes  reflexionamos todos los días  acerca de la calidad, la continuidad pedagógica, las trayectorias escolares de nuestros niños y niñas en este contexto de pandemia. Pero intentando dar respuestas a la preocupación de las familias, podemos decir que se está trabajando arduamente, intentando llegar a cada alumno, con sus dificultades y recursos. Resolviendo en la marcha situaciones que se van presentando, como la fractura de brazo de un niño de primer grado, ¿Qué se hace en estos casos? ¿Podemos decir que este niño perdió el año? Nuestra respuesta es no. Lógicamente habrá que pensar en otros modos de enseñar y de aprender, implementando otras estrategias y trabajar desde la oralidad, con letras móviles, audios. etc.

 Hoy más que nunca revalorizamos el trabajo de cada niño, niña y docente. Reconocemos que el trabajo del aula es irremplazable, porque es allí con un “otro” donde producimos conocimiento.

Por otra parte sabemos que la escuela será distinta a aquella que dejamos en Marzo,  estamos en un proceso de apropiación del uso de las nuevas tecnologías  y este proceso continuará y será irá perfeccionando. Las Tics  son  una herramienta que nos ayudan  y tenderemos que darle la importancia  debida, pero no son un fin en sí mismas, sino que actúan como complemento de este proceso de enseñanza y de aprendizaje.

 Es impensable  una reunión de padres de primer grado al comenzar el ciclo lectivo 2021,  de carácter meramente informativa. Seguramente habrá que rediseñar formas de contacto desde el primer día en adelante, con una atención centrada en el niño y sus necesidades. Es indudable que estamos asistiendo al derrumbe de lo que hasta ahora creíamos que sostenía a la escuela. Este tiempo tan particular nos invita a repensar cómo seguiremos de ahora en adelante.

Si bien aún no tenemos una fecha certera del retorno a las escuelas, se piensa en volver de forma escalonada, no todos juntos, quizás en diferentes horarios y alternando a los alumnos  en la semana. Sean cuales fueren las formas y el protocolo a seguir, cada docente volverá con una mirada renovada, la escuela toda se reinventara, garantizando los contenidos prioritarios para cada ciclo.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
X