Gestión

La comunicación en tiempos de aislamiento

Cómo acompañar desde la gestión escolar

Estamos transitando un tiempo de distanciamiento físico que nos ha puesto en vilo a todos en el mundo y al cuidado de nosotros y de los otros.  Este aislamiento ha generado extremar los controles y asegurar, en educación, la continuidad pedagógica. 

Hablar de “continuidad pedagógica” nos encuadra en encontrar las “nuevas” formas de acercar los contenidos a nuestros alumnos, niños, adolescentes y adultos, de todos los niveles educativos. Encontrar las nuevas formas, fue y está siendo, un gran desafío para todos los educadores.

Hoy, más que nunca, la comunicación debe fluir abarcando la verticalidad y horizontalidad de la misma. Por todo esto es que nos preguntamos ¿cómo se regula la comunicación entre los actores institucionales? ¿Por qué es necesario “sostener” la misma? ¿Cuáles son los beneficios de apostar y acrecentar una comunicación óptima?

En todos los ámbitos, diagramar y organizar los canales de comunicación, nos han demostrado ser una forma más de monitorear cotidianamente las acciones llevadas a cabo. Qué más importante, en tiempo de cuarentena, de llevarla a cabo con compromiso y viabilidad para hacer más liviano este transitar.

El bienestar emocional es fundamental, y lograrlo sostener, es otro de  los grandes desafíos en que nos ha puesto este tiempo. Por ello, y para acompañar a nuestros directivos, docentes, padres y alumnos, es imprescindible estar en “contacto”. Que este contacto no sea abusivo ni invasivo, sino adecuado, justo y preciso para que todos nos sintamos un poco cerca, reconocidos y aprehendiendo los contenidos. 

Desde los diferentes roles que cumplimos en este entramado educativo, todos necesitamos del otro, para sostenernos y para saber si estamos haciendo las cosas bien.

Por ello es importante conocer cómo se priorizan y planifican los contenidos; cómo se llevan a cabo las prácticas; cómo se implementa una monitoreo de la tarea entre directivo-directivo; directivo-padres; directivo-docente; docente-docente; docente-padres; docente-alumnos; alumno-alumno; cómo están anímicamente los actores; cuáles son las necesidades urgentes para dar una pronta solución o respuesta; qué aspectos son prioritarios para recibir nuestra atención y acción; qué acuerdos se ponen en marcha para sobrellevar este tiempo… y otros aspectos que emergen de las realidades de cada organización y comunidad escolar.

Claramente, la única y mejor manera de saberlo, es implementando una forma diferente de COMUNICACIÓN y/o reformulando la que veníamos poniendo en marcha. Que sea agradable y beneficiosa; que sea sostenida y programada; que sea precisa y dinámica.

Pensando la misma, desde las funciones de cada actor, se pueden optar por:

  • Difusiones de whatsapp: que no son lo mismo que los grupos de whatsapp. La difusión nos permite llegar a todos para dar una notificación fehaciente o un acuerdo a llevar a cabo y que no tiene posibilidad de cambio. Categorizados por ciclos, áreas, roles, etc.
  • Grupos de whatsapp: categorizados  por ciclos, niveles, áreas, etc. donde se podrá debatir y realizar acuerdos propios del grupo para su posterior difusión.
  • Correos electrónicos: para enviar o recibir archivos y/o comunicaciones gubernamentales; también archivos .más pesados a través de wetransfer o por la nube. 
  • Plataformas virtuales gratuitas: que nos permiten estar en contacto con nuestros alumnos y  familias, pero también entre los docentes y directivos.
  • Redes Sociales: Facebook, Instagram, etc.
  • Y muchas otras formas más de acercarnos. 

Lo imprescindible de todo esto es la continuidad con que se lleva a cabo. Respetar los tiempos de los demás y entender que cada uno desde su lugar de trabajo realiza organizaciones familiares y no solo laborales. Esto debería hacernos pensar que también esta diagramación debe hacerse para la comunicación,  estimando momentos y horarios productivos para el diálogo e intercambio de experiencias, para planificar y programar lo próximo y prioritario, teniendo en cuenta evitar superposiciones en la comunicación. Conocer la realidad de cada actor es una de las funciones prioritarias del gestor de equipo y esto se logra realizando acuerdos y cumplimentando los mismos.

Experimentar. Pulir. Mejorar. Cambiar. Acordar. Pensar en matrices que puedan digitalizarse y otras que sean prácticas para el vuelco de la información;  que nos permita semanalmente saber de la tarea docente y de la tarea de los alumnos; construir planillas en Excel con indicadores claros y simples que podamos enviarlas por correo u otro medio a cada docente y/o alumno para su completamiento  y que nos refleje el estado de las prácticas diarias. 

Resumiendo, generamos COMUNICACIÓN para saber del otro y que el otro sepa de mí; para transmitir conocimiento y para recibirlo; para realizar acuerdos y conocerlos, para sentir el estado de ánimo de mi par y para contenernos; para monitorear la labor del otro con la mía; para saber con qué se continúa y qué se descarta porque no nos sumó. 

Confiamos en las habilidades y fortalezas de cada uno.  Como “gestores de equipos” deberíamos reconocerlas para acompañar este proceso juntos y asegurarnos un tiempo consolidado y próspero respetando los tiempos, priorizando contenidos y armonizando una comunicación valiosa para tal fin.

Lic. Paula M. Mirazón

Asesora Pedagógica. Capacitadora. Co-fundadora de “Educa… mirando al futuro”

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba
X