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Gestión

Huellas, evidencias e hitos en la gestión directiva

Banco Supervielle - Educación

El trabajo de gestión directiva de una institución educativa (u otras) puede ser pensado como un relato, escenas que pueden estar enlazadas, conectadas, o yuxtapuestas.

Estilos, valores y concepciones sobre significados vinculados con gestionar, dirigir un proyecto y liderar se hilvanan en una narrativa cargada de modelos y maneras de comprender la vida institucional.

No es un camino lineal, aparecen tensiones y contradicciones que no son excluyentes. Conviven aspectos que puedan parecer dicotómicos: espontáneo/ planificado, flexibilidad/ modelizaciones, focalizado, ampliado, etc.

Propongo generar un itinerario que contribuya a la reflexión, autoevaluación y construcción de modos de gestionar instituciones, de trabajar en la dirección educativa que aporte revisión de alguno de los múltiples aspectos y dimensiones de la tarea directiva.

El punto de partida implica ubicarse en un marco ético, de cuidado sobre las intervenciones, los significados e interpretaciones. Respetar ciertas tradiciones académicas y las experiencias hechas a medida.

VISIBILIDAD. EVIDENCIAS. HITOS PARA DEJAR HUELLAS EN LA GESTIÓN DIRECTIVA

La sensibilidad para detectar hilos conductores de dicha narrativa, buscar y encontrar sentidos de las huellas, marcas y evidencias, tal vez, pueda contribuir a las elecciones de componentes, procesos y acciones válidos para la singularidad de las situaciones y características institucionales en contexto.

Construir y determinar hitos de visibilidad que den cuenta de evidencias materiales y simbólicas.

Poder ir más allá de las prescripciones, orientaciones de los lineamientos, contemplando dosis de creatividad e innovaciones necesarios.

Gestionar desde la implicancia, construir confianza, desarrollar pensamiento y acciones con sentido crítico y reflexivo.

Iluminar sutiles detalles que puedan ser detectados, sentidos, reconocidos por quienes integran la institución.

Valor de los datos y la documentación en sentido amplio.

Los datos requieren decisiones de análisis y seguimiento. Aislados o desarticulados no necesariamente aportan.

Poder generar redes con la información, conectados de modo de poder construir y otorgar significados. Buscar significados que tengan sentido desde lo idiosincrático y contextual.

Encontrar ciertos patrones, que permitan alertar secuencias, estar advertidos para planificar y acompañar.

Evocar, armar relato, documentar. Vincular con motivaciones, deseos, expectativas. Reconocer lo que nos resulta eficaz en sentido situacional.

Incorporar la experiencia personal y de otros.

Revisar juicios que obturan, etiquetan y no permiten nuevas comprensiones.

Honrar principios que son pilares de sostén de los lineamientos institucionales, en proceso de mejorar y perdurar lo obsoleto.

Elegir dónde ubicar energía para dejar evidencias del trabajo directivo, seleccionar focos de revisión, interrelacionar, analizar desde marcos diversos que iluminen complejidad y diferentes valores que puedan estar en juego.

Propuestas para la agenda real y simbólica de la gestión. Acciones simbólicas y tangibles, Virtuales o presenciales.

  • Concretar un plan sistematizado de conversaciones, entrevistas, diálogos, reportajes, asesoramientos con los diferentes integrantes de la vida y funcionamiento institucional. Ir más allá de lo espontáneo. La organización, distribución en la agenda puede ser una metáfora de modos de gestión directiva.
  • Tener en cuenta la concepción de lo comunicacional. Abordaje de formas y maneras de decir. Significar los silencios y omisiones.
  • Vincular los aportes plurales y participativos con las decisiones fundamentando las elecciones de las acciones que se asumen.
  • Incentivar una cultura de pensamiento lúdico, de animarse a imaginar generando dispositivos que contribuyan a convertirse en analizadores sin riesgos, a modo de entrenamiento para la reflexión.
  • Poder contemplar la autoevaluación a través de diferentes estrategias e instrumentos que operen como “espejos”, analizando la propia implicancia en el cargo.

El efecto calendario, el paso de los días de experiencias de gestión directiva son valiosos, pero requieren un trabajo activo, interno para que los estilos sean percibidos y valorados satisfactoriamente.

Elegir la formación permanente como un camino posible para cambiar e innovar según las necesidades y condiciones dinámicas de las Instituciones.

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Graciela Muller

Graciela Rozenblum Muller: Psicopedagoga especializada en Formación de Formadores. Coach Profesional

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