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Gestión

La escuela rural del siglo XXI: ¿Cómo gestionarla?

En tiempo de complejidad, de pandemia y de  incertidumbre una gestión eficaz permite que el centro educativo en su total dimensión logré los objetivos propuestos, evolucione hacia una organización más autónoma, creativa y de mejoras de los aprendizajes en los alumnos, en la identidad de los diferentes actores educativos con el Centro y su proyección a la comunidad.

Nuestro punto de partida es qué entendemos por gestión. Al decir de Ernesto Gore:¨gestión es un saber de síntesis, capaz de ligar conocimiento y acción, que vincula ética con eficacia, política con administración; en procesos que apuntan al mejoramiento continúo. Partimos de un cuerpo de conocimientos teóricos y prácticos, donde prima la ética profesional en la toma de decisiones sumado al conocimiento de la institución, actores, comunidad y redes con la cuál se vincula.

Quién se involucra como gestor, alberga el deseo de cambiar, el saber para intentarlo y la paciencia casi infinita y activa para lograrlo. Asume que es asomarse a la incertidumbre, no ocultarla. Que es descubrir en lo cotidiano la pasión por lo que se hace, es decisión, realización, reflexión, enhebrado, evaluación y balance. Es integrar ética con eficacia, donde gestión tiene que ver con gobernabilidad partiendo desde un planificación estratégica situacional imaginando a las instituciones educativas como circuitos abiertos de acción que desplieguen procesos encadenados de acción y finalidad en relación con su entorno.

La gestión escolar implica el conjunto de acciones relacionadas entre sí, que emprende el equipo de dirección y los docentes de una escuela para promover y posibilitar el logro de los propósitos pedagógicos de esa comunidad educativa.  Gestión escolar es la toma de decisiones a nivel de la escuela que tiene por finalidad centrar, focalizar y aunar a la institución alrededor de propósitos compartidos, alrededor de la búsqueda denodada de aprendizajes de calidad para todos los estudiantes, y para identificar cómo influir positivamente en la vida de los estudiantes.

Puede afirmarse, que hay gestión escolar cuando se observa en los centros escolares prácticas que se relacionan con tres tópicos básicos:

• Se trabaja identificando problemas a afrontar. Se diseñan objetivos de trabajo de acuerdo con los pro propósitos educativos, éticos y profesionales, para cumplir la misión de la misma escuela pública.

• Se busca la participación en la resolución de los problemas a encarar. Por la comprensión de los mismos, se busca la implicación de las personas y de los equipos. Las prácticas de liderazgo pedagógico inspiran la necesidad de generar transformaciones en las prácticas ya conocidas, y el trabajo en una cultura más colaborativa.

• Se busca plasmar aprendizajes a partir de lo que se realiza. Estas escuelas se ocupan de aprender sobre lo que logran plasmar y lo que no. Se preocupan por su aprendizaje como equipo, por el conocimiento que a nivel organizacional la institución realiza y concreta. Observan cuándo lo logran y cuándo no, identificando unas razones y otras; generando, en definitiva, un recorrido de aprendizaje profundo y continuo.

Cuando estos tópicos no hacen su aparición en las prácticas institucionales de un centro educativo, más que gestión,  seguramente podrá haber un modelo y cultura de trabajo más ligado a la administración. Se estará frente al desafío de dinamizar los procesos y la participación de los actores que intervienen en las acciones educativas.

Por lo tanto, la gestión escolar interviene sobre la globalidad de la escuela, recupera la intencionalidad educativa, incorpora a los sujetos de la acción educativa como protagonistas del cambo educativo, construye procesos de calidad para lograr los resultados buscados.

Si hablamos puntualmente de la gestión en la escuela rural debemos tener primero conocimiento de la ruralidad, de las fortalezas y debilidades de la institución, su historia, sus señas de identidad, la comunidad, las familias, las redes, el estilo de comunicación que prevalece, el lugar que ocupa en ese radio escolar como referente de cultura, el uso de las tecnologías no solo en el hogar sino también en la producción, en el acercamiento de la información, la capacitación,  es decir, la escuela debe trascender las fronteras del aulas, compartir experiencias con otras escuelas, con docentes ya sea desde lo presencial o virtual siendo el director quién impulse y guíe esos cambios, apasionado en su hacer y para ello los equipos de dirección tienen como punto de partida el Proyecto de Centro que es la herramienta de la gestión. 

El proyecto es una forma de planificación donde los actores, desde sus inicios, están involucrados. En ese sentido, los proyectos bien elaborados pueden tener una fuerza muy coherente para la acción organizacional, al poseer para los actores más sentido y significación, ya que nacen de sus propias comprensiones, preocupaciones sobre lo que hay que mejorar en la institución. Por lo tanto todo proyecto debe ser participativo, consensuado, flexible y evaluado.

Todo proyecto parte de un problema detectado o porque no de una fortaleza. Podemos hablar como proyectos mas comunes que se desarrollan en las escuelas rurales: la huerta orgánica, el invernáculo, hidroponía, de la tierra al plato, convivencia saludable que permiten abordar contenidos del Programa escolar con propuestas contextualizadas y globalizadoras para lograr avances significativos en los alumnos de acuerdo al nivel de conceptualización de cada uno.

Las organizaciones escolares para diferenciarse de las administraciones escolares deben basarse en una gestión educativa estratégica que implica la centralidad en lo pedagógico, el corazón de las escuelas es el aprendizaje significativo de cada uno de los alumnos que allí concurren, para ello se necesita el trabajo en equipo, la actualización docente, el manejo de lo complejo, la innovación, el conocimiento de los ecosistemas híbridos y sobre todo la apertura del docente a nuevos desafíos con una mirada sistémica con visión de futuro.

Cuando hacemos referencia a la gestión educativa estratégica la misma comprende: pensamiento sistémico y estratégico, liderazgo pedagógico y aprendizaje organizacional que implica toma de decisiones que permitan avances hacia esos objetivos consensuados como institución, liderando en lo pedagógico como motor de cambio e innovación en los procesos de enseñanza y aprendizaje donde la organización aprende y se re-aprende para lograr la transformación educativa y al decir de Bernardo Blejmar:¨gestionar es que las cosas sucedan¨.

Para finalizar hacemos propias las palabras de Eduardo Galeano: «la utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar».

Bibliografía:

Anijovich, R. (2016): Gestionar una escuela con aulas heterogeneas. Buenos Aires. Paidos.

Gvirtz, S. y De Podesta, M. (2012): El rol del supervisor en la mejora escolar. Buenos Aires. Aique.

SKLIAR Carlos, “Pedagogias de las diferencias” Editorial Noveduc, 2017

Blejmar, Bernardo: Gestionar es hacer que las cosas sucedan. Editorial : Novedades Educativas.

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