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Evaluación

La evaluación formativa en el nivel Primario

Implicancias pedagógicas en torno a los aprendizajes para la formación de futuros ciudadanos del S.XXI

Olimpiadas Matific 2022 LATAM

Resumen

La evaluación de los aprendizajes en las escuelas necesita una mirada distinta, nueva, aplicable, relevante, significativa y útil para las diferentes maneras en que nuestros estudiantes y futuros ciudadanos del S.XXI aprenden. La evaluación formativa nos ayudará a mirar a un estudiante competente, capaz de utilizar esos saberes y conocimientos sobre su vida cotidiana. Le dará las herramientas para tomar decisiones en su vida, resolver situaciones que se les presente en determinados momentos, trabajará con la ayuda de sus pares y sabrá relacionarse con ello mediante las competencias adquiridas.

Palabras claves: evaluación, evaluación formativa, competencias, aprendizajes, futuros ciudadanos.

Introducción

La Evaluación de los Aprendizajes, siempre ha sido un aspecto de debates y discusiones en relación al método, al “cómo”, y a la manera de plantear una evaluación que responda a las necesidades reales de nuestros alumnos y se ajusten a sus ritmos de aprendizaje. Por ello, proponer una nueva mirada para mirar a nuevos alumnos del S.XXI, en sus aprendizajes, nos parece fundamental, pensar una evaluación que provoque una retroalimentación rica y productiva que colabore en la adquisición diversos aprendizajes en sus múltiples versiones, es decir, no sólo incluyendo conocimientos sino, además, incluyendo prácticas sobre competencias, habilidades, capacidades y destrezas que los habilite a afrontar a las diversas situaciones que la vida les presentará.

En las escuelas de nivel primario, se acostumbra a calificar a los estudiantes en base a contenidos estrictamente conceptuales y en la devolución de las evaluaciones prescriptas se encuentran con correcciones, tachones en sus errores conceptuales y una nota que califica su forma de haberlo hecho bien o mal, ahora bien, ¿qué pasaría si a nuestros estudiantes damos devoluciones conjuntas y personales? ¿consideramos otros factores que pudieron determinar por qué mi estudiante no pudo resolver una situación problemática? ¿consideramos aspectos tales como la presión del tiempo, las condiciones sociales y de contexto particulares del niño, los recursos disponibles de acceso a los conocimientos? ¿Qué es verdaderamente lo importante en una evaluación? ¿el contenido, la habilidad, la capacidad, la competencia?

Los educadores caen en una suerte de evaluación sumativa que prioriza el resultado y no el proceso de cada niño y esto etiqueta al estudiante y lo pone en categorías que dificultan su trayecto formativo.

Se hace necesario, que, dentro del marco del nivel primario, este aspecto del “proceso” de evaluación, nos presente el desafío de replantearnos cambiar la mirada ante los nuevos escenarios que se nos presentan en torno a la evaluación. Una evaluación debe ser pensada teniendo en cuenta rasgos éticos y modos de insertarse en los vínculos institucionales. De este modo, según Álvarez Méndez (2008), la evaluación está llamada a: un ejercicio transparente; forma parte de una continuum; no atomizarse, ser procesal e integrada; ; conservar siempre su esencia formativa, motivadora, orientadora; preocuparse por aplicar técnicas de triangulación, es decir no basarse en una única mirada; asumir y exigir la responsabilidad de cada parte en el proceso; orientarse a la comprensión y al aprendizaje, y no al examen; centrarse en la forma en que el niño aprende, sin descuidar la calidad de lo que aprende.

Desarrollo

La idea de en esta propuesta es sumar a la reflexión de las prácticas pedagógicas de los docentes, la construcción de una evaluación que bajo la mirada actual se nos presenta con un nuevo paradigma educativo: la evaluación formativa, la evaluación como “proceso de retroalimentación permanente”.

En el nivel primario, se está acostumbrado a explicar un contenido o tema, evaluarlo y continuar con un contenido o tema nuevo. Si aún nuestros estudiantes no forjaron las bases sobre un tema ¿cómo podemos pretender que continúen avanzando en un tema nuevo que necesita de esa construcción principal, de esas habilidades y capacidades necesarias que funcionan como bases para comprender el contenido nuevo que quiero explicar y desarrollar?

La evaluación formativa, término acuñado por el inglés Michael Scriven (1967), es un término que utiliza para definirla como:

(…) los procedimientos utilizados por los profesores con la finalidad de adaptar su proceso didáctico, al progreso y necesidad de aprendizaje observados en sus alumnos. En cortas palabras, es la que se realiza durante el desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje para localizar las deficiencias cuando aún se está en posibilidad de remediarlas, esto es, introducir sobre la marcha rectificaciones a que hubiere lugar en el proyecto educativo y tomar las decisiones pertinentes, adecuadas para optimizar el proceso de logro del éxito por el estudiante (Fernández Gladys Carolina et al, 2016, párr.6)

Continuando la idea de estos autores, esta propuesta pone énfasis en la recolección de los datos e información y en la elaboración de instrumentos que nos posibiliten evaluar formativamente. Para ello, y de acuerdo con las ideas de Scriven, debemos tener en cuenta algunas características para la evaluación: que sea Sistémica para que otorgue una serie de acciones organizadas que respondan a un plan que permita evaluar los resultados; esta característica nos permite seguir un proceso con criterios y pautas que nos ayudarán a que la evaluación no caiga en un registro de aprendizajes sin sentido.

Por otro lado, debe ser Integral, es decir, toda esa recogida de datos e información que obtenemos parte de toda la comunidad educativa que participa del sistema educativo, por ejemplo, hablamos del contexto social, de lo curricular pedagógico, de los educadores, de los métodos didácticos, entre otros aspectos.

Debe ser Formativa (en nuestra propuesta), puesto que esta característica nos ayuda con la retroalimentación de toda la información que vamos recabando.

Por otra parte, debe ser Continua, porque se da persistentemente a través de todo el proceso educativo y no necesariamente en períodos fijos y determinados. Por otro lado, también debe ser, como afirma Fernández et al:

Flexible, porque los criterios, procedimientos e instrumentos de evaluación y el momento de su aplicación pueden variar de acuerdo a las diferencias que se presenten en un determinado espacio y tiempo educativo y Recurrente, ya que reincide  a  través  de  la  retroalimentación  sobre  el  desarrollo  del  proceso, perfeccionándolo de acuerdo a los resultados que se van alcanzando. (Fernández Gladys Carolina et al, 2016, párr.11)

Considerar a la evaluación formativa, nos va a permitir responder a esas necesidades de nuestros alumnos que se generan a partir de las evidencias de cada ritmo de aprendizaje en cada niño y/o niña en etapa escolar, teniendo en cuenta la utilidad que ellos mismos le darán a esos conocimientos logrados y adecuados a lo largo de su vida.

Conozco el sistema educativo y su estructura en cuanto a los espacios y tiempos organizados, que poco nos ayudan a tener en cuenta esta propuesta, sin embargo, les hablo como colega, como docente en experiencia dentro del aula y sepan que siempre hay un tiempo para mejorar nuestras prácticas. Y en relación a lo que intento expresar, quiero dejarles una reflexión de Camilloni cuando afirma:

() Si el docente logra centrar más su atención en tratar de comprender qué y cómo están aprendiendo sus alumnos, en lugar de concentrarse en lo que él les enseña, se abre la posibilidad de que la evaluación deje de ser un modo de constatar el grado en que los estudiantes han captado la enseñanza, para pasar a ser una herramienta que permita comprender y aportar a un proceso (Camilloni, Alicia et al, 1998, p.8).

Por otro lado, cuando nos referimos a implicancias pedagógicas queremos hablar de las capacidades fundamentales y de las competencias educativas prioritarias, en el marco de una educación a nivel primario.

El S. XXI, se caracteriza por ser una sociedad que comenzó a consumir nuevos productos promovidos por las industrias de las denominadas tecnologías digitales. Estos tipos de consumos, comenzaron a configurar los territorios educativos adentrándose a ser parte de las nuevas demandas educativas actuales: incorporación y uso de las TIC’s, en las prácticas educativas y pedagógicas. Las tecnologías digitales ahora forman parte de nuestra vida cotidiana y su uso es indiscutible dentro de las propuestas de innovación que exigen actualmente en las escuelas de todos los niveles. Por ello, la evaluación debe ser coherente con los recursos y herramientas que como docentes brindamos a nuestros estudiantes, desarrollando en ellos las oportunidades de aprendizajes que necesitan para aplicar en su vida cotidiana. Y una escuela, que permanece rígida y arraigada a una tradición es una escuela que no tendrá qué ofrecer para esta era donde se evidencian que nuestros estudiantes necesitan incorporar ciertos aprendizajes que sean productivos y efectivos para la formación de nuestros futuros ciudadanos.

Para aseverar lo dicho anteriormente, nos apoyaremos en lo que expresa el documento de Competencias Educativas Prioritarias de la Provincia de Córdoba, cuando afirma:

En este contexto, es necesario que las personas adquieran un conjunto de competencias que les permitan discriminar, seleccionar y relacionar información disponible, comprender la realidad circundante; resolver situaciones y operar sobre escenarios cada vez más inciertos. Estas exigencias requieren desarrollar niveles cada vez mayores de autonomía, y promover procesos de autoaprendizaje y de formación permanente. Las escuelas tendrán que poner énfasis en una enseñanza que asegure la adquisición de capacidades que posibiliten el descubrimiento, la selección y utilización de conocimientos nuevos; la sistematización y organización de la información; el uso de las nuevas tecnologías; el empleo de estrategias metacognitivas, el trabajo con otros, etc. En otras palabras, deberán priorizar los saberes y actitudes que promuevan una formación integral para que niños, jóvenes y adultos estén en condiciones de interactuar en su entorno e insertarse en la vida social, laboral, cultural y cívica (Cuaderno n°2. Colección: cuadernos para pensar, hacer y vivir la escuela. “Las competencias educativas prioritarias. Un compromiso con la calidad, p-5).

Les propongo comenzar a implementar un tipo de evaluación (como la Formativa), que además de evaluar los aprendizajes básicos comunes transformados en los denominados contenidos académicos, también, persiga, contemple y evalúe las siguientes competencias, según Cuaderno n°2: Competencias Educativas Prioritarias: la comprensión y producción de textos orales escritos; el análisis y resolución de situaciones problemáticas; la interpretación, comprensión y explicación de los hechos y fenómenos de orden social y natural empleando conceptos, teorías y modelos; la búsqueda, procesamiento y análisis de la información proveniente de distintas fuentes y por último, el trabajo en colaboración para aprender a relacionarse e interactuar.

¿Cuántos de nosotros evaluamos teniendo en cuenta el proceso y no el resultado? Y para responder a esta pregunta como profesionales debemos repensar y reflexionar verdaderamente en las prácticas pedagógicas que estamos reproduciendo.

Conclusión

La Evaluación Formativa como nueva herramienta para la formación de ciudadanos del S.XXI, nos invita a corrernos del lugar de únicamente evaluar en contenido y nos propone tener en cuenta diferentes competencias, habilidades y capacidades de nuestros estudiantes en relación a ese saber que lo ayudará a desarrollarse plenamente como ciudadano activo de la sociedad.

Esa información que obtenemos a partir del desarrollo de las competencias para la vida en cada alumno, y que lo atraviesa en todo momento de su vida cotidiana, nos proporciona datos sobre lo que hace ese estudiante con ese conocimiento o saber que adquirió.

Creo firmemente que el verdadero cambio de mirada en las nuevas propuestas de la evaluación formativa, enriquecerá los procesos de enseñanza y aprendizaje en las prácticas pedagógicas evaluativas de los docentes, promoviendo en nuestros alumnos las diferentes capacidades y habilidades que se necesitan para la formación de la ciudadanía del S.XXI.

En este ensayo pretendo poner en tensión el tipo de evaluación y su implicancia pedagógica para la formación de ciudadanos del S.XXI, pretendo que esto te haga ruido y te ayude a cuestionarte críticamente cómo abordas tus prácticas pedagógicas y te ayude a replantearte el para qué de mi (tú) enseñanza.

¿Qué tipo de estudiantes estas formando para el S.XXI?

Referencias bibliográficas

  • Gobierno de Córdoba, Ministerio de Educación. Subsecretaría de Promoción de Igualdad y Calidad Educativa (2014). Conceptos clave. En Serie Mejora en los aprendizajes de Lengua, Matemática y Ciencias. Una propuesta a partir del desarrollo de capacidades fundamentales. Colección Prioridades Pedagógicas. Disponible en http://www.igualdadycalidadcba.gov.ar/SIPEC-CBA/Prioridades/fas%201%20final.pdf

Bibliografía

 

  • Camilloni, Alicia. R.W; Celman, Susana; Litwin, Edith & Palou de Maté, M de Carmen, (1998). La Evaluación de los aprendizajes en el debate didáctico contemporáneo. Buenos Aires – Barcelona – México. Paidós.
  • Cfr. Molineri, Juan Carlos, “Evaluar el proceso de enseñanza y aprendizaje es comprender al sujeto: de la mera dimensión técnica a la comprensión crítico- reflexiva”. En el IV Encuentro Taller General sobre el proceso de transición de la escuela primaria al nivel medio, del Programa A.P.E.A., en la Agencia Córdoba Ciencia el 15 de noviembre de 2007.
  • Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba, (2011 – 2020). Diseño Curricular de la Educación Primaria. Córdoba.
  • Fernandez Gladys Carolina; Hernández Solvey; Manosalva Emma Karin; Pérez Gerson; Pérez Neri; Restrepo Nhora & Villabona Yesica (19 de mayo del 2006). Modelo      de      Evaluación      de      Michel      Scriven.      Recuperado      de:  http://evaluacioninstitucionalmomboy.blogspot.com/2016/05/republicabolivaria na-de-venezuela.html
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Cyntia Vanesa Dorna

Cyntia Dorna es Profesora en Educación Primaria y Licenciada en Ciencias de la Educación. Está cursando la Maestría en Educación en la Universidad Nacional de Quilmes a distancia. Es Diplomada en Psicopedagogía y Gestión de las Instituciones Educativas.

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