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Docentes

Repensar la formación docente en la actualidad

¿Cómo motivar a las docentes cuando no se sienten reconocidos? ¿Cómo brindarles herramientas ante tantas exigencias?

El mundo en que vivimos nos sigue desafiando y nos interpela a pensar en las nuevas formas de trabajo, las distintas maneras de vivir, en las diferentes formas de aprender y enseñar y la escuela no queda exenta. Ese lugar es irremplazable y necesario pero la escuela debe cambiar. Se ha incorporado la tecnología forzada por la situación pero su inclusión no fue la más adecuada cuando se utilizó para reemplazar la presencialidad en vez de usarla para que los chicos aprendan de otro modo,  investiguen, pero si hay que quedó manifiesto es que parte de los docentes y parte de las escuelas perdieron el miedo a la tecnología. 

Por ello quedó en evidencia la necesidad de acompañar y fortalecer a directivos de escuela en su rol de gestores líderes en un momento tan complejo como el actual como así también a los docentes y funcionarios de los ministerios de Educación para poder brindar a la comunidad educativa herramientas y estrategias para que los estudiantes aprendan.

En la actualidad el desarrollo profesional continuo de los miembros de la escuela es uno de los pilares más importantes a fomentar junto con la entrega de materiales tecnológicos. Es un gran desafío para los dirigentes políticos que han impulsado nuevos cursos de formación continua con el objetivo de acompañar, fortalecer y potenciar las competencias de los y las docentes que quieren seguir transformando la realidad en las aulas.

Los diferentes referentes y especialistas del ámbito educativo dan cuenta de la necesidad de transformar la educación porque el futuro es hoy. Y es posible construyendo confianza y red entre todos.

La situación de la pandemia profundizó desigualdades en materia educativa pero lo importante es que se está empezando a generar conciencia e identificar cuáles son los actores que tendrían que empezar a intervenir para mejorar esta situación. 

Para lograr una mejora en la calidad educativa y la equidad en gran medida depende de la buena formación docente, tanto inicial como continua, que constituye el eje central del desempeño de directivos y docentes. 

Hoy las investigaciones de la neurociencia y de las ciencias de la educación nos han dado a los educadores otra mirada del niño y el joven. Por ello es imprescindible la formación continua y permanente de los directivos y docentes para enriquecer su experiencia con otro enfoque pedagógico y no enseñar como hace tiempo atrás.

Hoy los y las estudiantes necesitan conectarse con el saber de otro modo. Se motivan e inspiran a seguir profundizando y aprendiendo sobre los contenidos cuando aprenden con proyectos auténticos sobre los dilemas de hoy.

Por eso es clave el papel que tiene la buena formación docente en cualquier plan que pretenda mejorar la calidad educativa de un país. La Red Federal de Docentes Argentinos (Redfed), realizó, junto con Educar 2050 en febrero de este año una encuesta a docentes para conocer cuáles eran los principales retos que habían enfrentado. Entre ellos, detectaron los siguientes:

  • 1) dificultades para garantizar la inclusión de todos los estudiantes,
  • 2) problemas en el acceso a infraestructura tecnológica y competencias digitales,
  • 3) débil acompañamiento de las familias para apoyar el aprendizaje en el hogar,
  • 4) incremento de actividades que debieron absorber,
  • 5) dificultades en el proceso de evaluación, y
  • 6) la necesidad de garantizar el bienestar emocional de los estudiantes. 

Todos estos desafíos sumado a la necesidad de desarrollar competencias para el uso de tecnologías en las prácticas  docentes. 

Según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de 2020, “menos del 60% de los educadores en América Latina y el Caribe, cuentan con habilidades técnicas y pedagógicas para integrar dispositivos digitales en la instrucción”.

La pandemia puso en evidencia la necesidad de fomentar los espacios de formación con el fin de estimular la motivación, el desarrollo de habilidades en el uso del tiempo de los docentes  y estudiantes al momento de enseñar y  aprender en casa. 

Los  Ministerios de Educación ante esta realidad vieron que aquellas debilidades se podían transformar en espacios de mejora y una oportunidad para que los docentes sean formados para afrontar un nuevo modelo educativo, que desarrolle las capacidades conocidas como “habilidades del siglo XXI” que invita a los estudiantes encontrar el sentido para su educación. 

La UNESCO a través de diferentes investigaciones manifiesta ya hace varios años cuáles son las “habilidades blandas” que debemos desarrollar como ciudadanos para vivir en una sociedad más justa “ Aprender a vivir con uno mismo y con otros”.  Para ello es necesario desarrollar las capacidades socioemocionales como la autoconfianza, la capacidad de atención y escucha, la persistencia, la empatía, la capacidad de colaborar con otros y la interpelar y expresar nuestros deseos e intereses entre otras.

Estás habilidades requieren y buscan el desarrollo socioemocional, las técnicas de negociación y resolución de problemas reales que enfrentan y quieren enfrentar, la habilidad de trabajar en equipo, el uso del arte para desarrollar las habilidades de pensamiento crítico para mejorar los resultados relacionados con la vida, la salud y el bienestar.  

Desde esta perspectiva, una buena educación implica más que adquirir saberes fragmentados, de qué sirve saber qué ocurre si no logro comprender, si no puedo desarrollar estrategias de pensamiento crítico y ser consciente de que estoy aprendiendo siendo responsable de mi propio proceso de aprendizaje. 

En el mundo que vivimos es imprescindible que nuestros estudiantes cuenten con estas habilidades y herramientas para construir una mejor sociedad. Pero cómo lograr que los estudiantes desarrollen estas capacidades si los docentes no siempre cuentan con suficiente formación en estrategias de enseñanza que promuevan el interés y el aprendizaje profundo de los estudiantes y son designados por hora cátedra sin oportunidades de trabajo en equipo. Y han sido formados bajo el paradigma de la escuela tradicional. Mientras que los directores están sobrecargados de tareas administrativas y sociales, y tienen escasas condiciones para asesorar pedagógicamente a sus docentes. ¿Cómo motivar a las docentes cuando no se sienten reconocidos? ¿Cómo brindarles herramientas ante tantas exigencias? Preguntas que invitan a pensar qué docentes queremos en las escuelas. 

Las investigaciones demuestran que hay un mejor aprendizaje cuando los docentes están repensando, reflexionando sobre sus prácticas e incorporando nuevos conocimientos a través de una formación permanente y continua compartiendo su experiencia con otros y enriqueciéndose de las trayectorias de sus pares. 

Hoy es una buena oportunidad para que los espacios de formación docente sean repensados y brinden respuesta ante las nuevas formas de aprender y enseñar. Y no continuar enseñando a los docentes o repitiendo cursos en los que los docentes tampoco le encuentran sentido salvo por el puntaje.

Para finalizar, me parece interesante retomar las palabras de Audrey Azoulay, directora General de la UNESCO  “no podemos seguir haciendo lo mismo de siempre. Si queremos transformar el futuro, si queremos cambiar el rumbo, debemos repensar la educación en su conjunto”. Y forjar un nuevo contrato social para la educación. Hoy los educadores tenemos grandes desafíos profesionales pero para ello se necesita del compromiso de la sociedad  para reparar las injusticias del pasado y las que suceden en la actualidad y orientar la transformación digital hacia la inclusión y la equidad.”

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Lorena Vaccher

Abogada y docente en nivel medio y superior (UBA). Es Especialista en Gestión Educativa, Educación Emocional ( RIEEB- Barcelona) y Maestranda en Educación (UDESA). Directora de Eureka Consultora Educativa, Asesora y Formadora de Formadores en el programa de Innovación y Liderazgo de la Fundación Varkey. Se define como una apasionada de la educación y nos comparte su charla Motivar a los docentes - El Mundo de las Ideas

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